Urban Cow nació de la unión entre la tradición y la necesidad de reinventarse en tiempos de crisis. La familia de Noe, cofundadora junto a Alejandro, había dedicado su vida a la fabricación de calzado para terceros, se destacaba siempre por su creatividad y por la atención al detalle en el diseño de productos. Sin embargo, nunca habían desarrollado una marca propia.
En los años previos a la fundación de Urban Cow, Alejandro y Noe comenzaron su camino como fabricantes para una reconocida marca nacional. Construyeron su propia fábrica, independiente de la estructura familiar, con el objetivo de expandir sus capacidades productivas. Durante esta etapa, la empresa creció, pero en 2015 enfrentaron un giro inesperado. Con la llegada de una nueva administración política en Argentina, las importaciones de calzado inundaron el mercado y desplazaron a los productores locales. Su principal cliente dejó de fabricar en el país y comenzó a importar, lo que provocó que muchas de las marcas tengan que reinventarse.
Sin embargo, Alejandro y Noe ya habían empezado a fabricar algunos productos por su parte, ya que entendieron que había un ciclo cumplido. Decidieron aprovechar el nombre “Urban”, que inicialmente era la razón social de la empresa, para dar vida a su propia marca. Sin embargo, en esos primeros años, Urban operaba en un formato híbrido, ya que ofrecía tanto su marca como fabricaciones para otros.
El gran desafío llegó con la pandemia de 2020. En ese momento, Urban Cow estaba produciendo para varias etiquetas, pero cuando el país se paralizó y se cancelaron todos los pedidos, la empresa quedó con miles de pares de zapatos acumulados y sin compradores. En lugar de rendirse, Alejandro y Noe decidieron apostar completamente a su marca. Tuvieron la intuición de que la tienda online, aunque en ese momento no generaba ventas significativas, podía convertirse en un canal clave.
La estrategia fue simple pero fuerte: comenzaron a publicar fotografías en Instagram de los productos que ya tenían listos, aprovechando el trabajo reciente de una fotógrafa que capturaba la esencia de la marca. La respuesta fue inmediata y positiva. Los productos comenzaron a viralizarse y otras marcas que ya tenían experiencia en el ecosistema online comenzaron a pedirles grandes volúmenes. A pesar de los desafíos logísticos de la cuarentena, Urban Cow logró entregar toda la mercadería que había producido, y se posicionó como una marca confiable en tiempos difíciles.
“Elegimos la transparencia como forma de trabajo, y si un producto tiene que valer un precio, vale ese precio y no hay mucho misterio”.
Este período marcó un antes y un después para Urban. Alejandro y Noe decidieron que no fabricarían más para terceros y se dedicarían exclusivamente a construir una marca propia. Consolidaron sus líneas de producto y eliminaron aquellas que no alineaban con su visión; se enfocaron en un portafolio reducido pero de alta calidad. Este enfoque no solo simplificó sus operaciones, sino que también reforzó la identidad de Urban Cow como una marca artesanal, prolija y enfocada en el cliente.
Urban llegó a Everest Media en 2022 con una misión clara: escalar su negocio sin perder su esencia artesanal. Hasta entonces, la estrategia de marketing se basaba principalmente en intuiciones y pequeños experimentos en redes sociales. Alejandro recuerda cómo «apretaban el botón promocionar en Instagram» sin una estructura detrás.
Con Everest Media, comenzaron a implementar estrategias de pauta digital más sofisticadas, a optimizar la experiencia de usuario en la tienda online y a realizar un análisis profundo de sus datos de ventas. Estas acciones les permitieron conectar de manera más efectiva con su audiencia, mejorar su comunicación y establecer un enfoque omnicanal que integró el e-commerce con sus tiendas físicas y la distribución mayorista.
Urban experimentó un crecimiento impresionante en diferentes áreas clave:
Este éxito no solo se mide en cifras, sino también en la capacidad de Urban para mantener precios accesibles sin comprometer la calidad, algo que reforzó la lealtad de quienes eligen la marca.
“Definir bien, enfocar y no querer hacer todo. Enfocate en hacerlo lo mejor, siempre. Tenemos que tratar de ser la mejor versión de lo que nosotros podemos ser. Eso te garantiza cierto éxito”.
Urban es ahora mucho más que una marca de calzado: es un caso emblemático de resiliencia y reinvención en la industria argentina. La empresa logró transformar su modelo de negocio sin perder su esencia artesanal y familiar. Gracias a su enfoque en el producto, una estrategia omnicanal y el apoyo de Everest Media, Urban escaló (y sigue haciéndolo) de manera sostenible en un mercado altamente competitivo.
Los aprendizajes más valiosos incluyen:
Con un camino claro hacia el futuro, Urban continúa creciendo mientras refuerza su compromiso con la excelencia, la innovación y la sostenibilidad.
“Si te enfocás bien en el producto, te allana las cosas, es más fácil”.